martes, mayo 10, 2016

“Podemos o nosotros”


Por Rafael Hernández Bolívar

Quien así habla es el Partido Popular español. Se refiere a lo que a su juicio es la disyuntiva que deben resolver los electores en la próxima confrontación electoral, prevista para junio de este mismo año. La corrupción que corroe a los dos grandes partidos (PP y PSOE) que por décadas encarnaron el hasta ahora bipartidismo gobernante ha deteriorado de tal modo el clima político español que ya no tiene  posibilidades reales de oxigeno y de renovación. 

El nerviosismo y las incoherencias que despliegan hoy los líderes de derecha recuerdan la situación que vivió en el 1998 su contraparte venezolana cuando asomaba en el horizonte el huracán Chávez, con el apoyo de la gran masa de venezolanos excluidos y exigentes de reivindicaciones y derechos. Todas las patrañas orquestadas por laboratorios especializados en la propaganda de difamación y maniobras sucias exprimieron sus cerebros inútilmente, incapaces de detener un pueblo con vocación y voluntad de cambio.

En España, ha sido permanente la campaña mediática contra los líderes de Podemos y contra los procesos políticos de otras latitudes sobre los cuales ha manifestado simpatías esa organización política. Las difamaciones contra la Revolución Bolivariana, contra los gobiernos de Nicolás Maduro, Evo Morales o contra la Revolución Ciudadana de Rafael Correa son utilizadas para atacar el espíritu y las ideas de la izquierda española. 

Sin embargo, nada ha parado su crecimiento organizativo ni su apoyo electoral, hoy además potenciado con la confluencia unitaria de Podemos con Izquierda Unida y otras movimientos de avanzada. 

No puede ser de otra manera porque en situaciones de crisis la derecha se despoja de todos sus adornos democráticos o solidarios y sale abiertamente en la defensa de los intereses de sus amos, desconociendo derechos o sacrificando los programas sociales dirigidos a proteger a los más desamparados. Es la consecuencia del programa de hambre aplicado por Rajoy siguiendo la instrucciones de Alemania y del capital financiero internacional.