domingo, julio 26, 2015

La “peligrosidad” del Papa Francisco


Por Rafael Hernández Bolívar

FoxNews, la cadena norteamericana de noticias, ve un peligro en la labor evangelizadora que el Papa hace por la paz y la justicia

Un hombre peligroso
Uno de los presentadores estrella de la cadena de noticias FoxNews, Greg Gutfeld, ha dicho, entre gestos de irritación y molestia, que el Papa Francisco “es el hombre más peligroso del planeta” y, para hacer más patética la estrambótica acusación, agrega: “no le faltan más que los rastas y un perro con un pañuelo, y podrá manifestarse en Wall Street".
Los comentarios se producen en un programa en que se reseñaba la reciente encíclica papal Laudato, si’, en la cual el Papa Francisco plantea que todos los hombres de buena voluntad definamos y llevemos a cabo una relación respetuosa con nuestro ambiente y deshagamos prácticas y conductas que le han hecho mucho daño al planeta y amenazan con su destrucción.
De manera involuntaria el presentador nos revela la razón de su agresión y centro de sus pagadas atenciones: Wall Street. Es decir, sus intereses de máximo beneficio, sin la menor preocupación por el daño humano o ecológico que suponga la obtención de esa codiciosa meta.
El Papa Francisco ha dotado su labor evangélica de una profunda comprensión de las causas reales de los problemas de las sociedades contemporáneas y ha topado con los depredadores del planeta, los explotadores de los recursos y de los hombres en función de beneficios particulares. Y ha ido a más, lo ha dicho como forma de tomar conciencia de la gravedad de la situación y la necesidad urgente de los cambios. Este sistema de desigualdades y de exclusión que mata nuestro planeta no da para más. Por supuesto, como ya se ha dicho, “la verdad es revolucionaria” y, ante su revelación, se irritan explotadores y farsantes.
Inevitablemente las prédicas de amor, de solidaridad y de justicia con que el Papa Francisco impregna su compromiso religioso levantan ronchas en los centros de poder. 
También sin proponérselo el  presentador Gutfeld ha reivindicado a los jóvenes neoyorkinos que protestaron frente a Wall Street. Hoy deben sentirse acompañados por el Papa.
Lo que dice el Papa
«Laudato si’, mi’ Signore» – «Alabado seas, mi Señor », es la carta encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común, firmada en Roma el 24 de mayo de 2015 e inspirada en las enseñanzas de Francisco de Asis; pues, fueron en él “inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior.”
La publicación que hace de ella la Tipografía Vaticana consta de 192 páginas divididas en capítulos sobre temas específicos. Arranca con una visión sobre lo que está pasando hoy con nuestro planeta en cuanto a contaminación ambiental; el cambio climático; la contaminación, la basura y la cultura del descarte; el clima como bien común, la cuestión del agua, la pérdida de la biodiversidad, el deterioro de la calidad de vida humana y la degradación social y, sobre todo, la debilidad de las reacciones ante estas calamidades.
Seguidamente, los capítulos Segundo, Tercero y Cuarto de la Encíclica, están dedicados a extraer de los textos bíblicos, de la palabra de los padres de la iglesia e incluso de la investigación y de la ciencia, los conceptos clave que permiten comprender integralmente las amenazas que se ciernen sobre nuestra casa común. Desfilan por estas páginas aspectos tales como el mensaje de cada criatura en la armonía de todo lo creado; el destino común de los bienes; la tecnología, creatividad y poder; la globalización del paradigma tecnocrático; el relativismo práctico; la innovación biológica a partir de la investigación; la ecología integral, economía y sociedad y, valores de suma importancia como el principio del bien común y la justicia entre las generaciones.
Los capítulos finales establecen líneas de orientación y acción dirigidos a tomar conciencia de la dimensión y el riesgo que tiene para la vida humana el deterioro de nuestra casa común y la necesaria acción de los hombres sobre esa realidad, a través del diálogo, la transparencia y los principios cristianos de amor, solidaridad y justicia.

¿Peligro para quién?
El Papa Francisco contribuyó a establecer puentes para el diálogo entre EEUU y Cuba en función de relaciones diplomáticas mínimamente civilizadas y respetuosas entre dos gobiernos de visiones y prácticas políticas opuestas. Y, esto, por supuesto, se hizo en pro de la paz y no de la guerra. En todo caso, los perjudicados de esta acción serán los promotores de la guerra, los vendedores de armas, los terroristas cobijados en el inframundo del sabotaje y la conspiración.
Ante la imagen dolorosa de cadáveres de inmigrantes africanos sobre las playas de Europa, el Papa Francisco expresó: “La palabra es vergüenza”. Sólo ella puede recoger el sentimiento de frustración ante la insensibilidad, el egoísmo, la injusticia y la insolidaridad de los Estados europeos ante el drama de África que esos mismos Estados ayudaron a crear.
Ver la protección y conservación de la naturaleza no sólo como creación de Dios sino también como la casa común de los hombres es una visión alentadora de la comunión y la solidaridad. Quizás ese sea el verdadero peligro para quienes ven como único bien posible el aumento de sus ganancias, así incluya el deterioro del ambiente y la explotación de los hombres. Porque, al fin y al cabo, como lo ha dicho Bertrand Russell, la indiferencia de los buenos es lo que provoca el daño de los malvados.
Yo me anoto en esa misión del peligro de los buenos contra los malos.

Diario VEA