miércoles, enero 14, 2015

Desigualdad o revolución


Por: Rafael Hernández Bolívar

Durante las últimas dos décadas, el economista francés Thomas Piketty, ha estudiado la evolución de las desigualdades económicas en veinticinco países de diversos continentes. El estudio abarca desde el siglo XVIII hasta nuestros días y se centra en la distribución del ingreso y la riqueza en esos países. Responde a preguntas tan importantes como la relativa a las proporciones desiguales en que se distribuye el ingreso nacional entre el que va a manos del trabajo y el que va a manos del capital. Se detiene de manera particular en la dinámica de esa distribución en Estados Unidos y Europa.
Los datos históricos analizados arrojan lo predicho por Marx a propósito de la concentración de capital y la depauperación del conjunto de la sociedad en función de los privilegios de los propietarios del capital. Desnuda la mentira de que el crecimiento económico de la sociedad lleva emparejada el crecimiento del bienestar de todos sus miembros. Más aún, señala cómo el ritmo de crecimiento de la desigualdad entre el trabajo y el capital se ha acentuado en las dos últimas décadas y es el sustrato de la crisis actual del capitalismo. 
Sin duda, el trabajo de Piketty tiene el mérito de demostrar en términos de cifras y teorías explicativas el proceso del que todos somos testigos: El enriquecimiento descomunal de los más ricos y el dramático empobrecimiento de los más pobres.
Sin embargo, las medidas que propone encajan dentro del capitalismo: Establecer políticas que le pongan límites al capital e implementar medidas que hagan menos ofensiva y despiada la renta de los capitalistas y permitan una redistribución que asuma las necesidades sociales, educativas y sanitarias de los más desfavorecidos.
El problema es que el sistema capitalista está estructurado de manera tal que son los mismos privilegiados quienes toman las decisiones. Solo el pueblo organizado en reales estructuras de poder político puede darle la vuelta a la tortilla: O nos calamos la desigualdad o hacemos la Revolución.